¿Mejor la soledad que una compañia mortal?

Jueves, 02 de Octubre de 2014 00:00 Oscar Salas ECLÉCTICA - El Espectador
Imprimir PDF

¿Mejor la soledad que una compañia mortal?

Comprar compañía o acompañamiento es el tema que encontramos en Dulces compañías, o sea, un título bien cargado de sarcasmo, como constatamos al conocer la trama. Ciertamente a nuestro alrededor parece crecer la modalidad de la compra de animales. Los más notorios en las calles enlazados con una correa son los perros. Eufemística o sensibleramente tal acción es revestida como adopción, y a los adoptados se les conoce cariñosamente como mascotas. Personalmente su incorporación familiar me repugna y me parece aberrante. Yo comulgo con la reflexión que pregunta ¿a dónde ha llegado el hombre cuando su mejor amigo es un perro? Crecí cuando la mayoría de los canes domésticos se llamaban Fido, Rintin, Lobo, y sobre todo Firulais, no Federico, Ricky, ni Miniño.

Me he percatado que actualmente para tal compañía ya se contrata servidumbre temporal que los acompañe (sic) en sus paseos para que se estiren, se ejerciten, no se atrofien haciéndose fodongos, ni compartan el aburguesamiento del mal humor y la grasa. Quienes compraron esa compañía no tienen tiempo, o ánimo, para estar con ellos. Hay quienes los compran de talla reducida, casi de peluche, de juguete, --¿infantilismo?, ¿economía alimentaria?-- para sobarlos cual amuletos mientras se desempeñan en la computadora, de manera similar a los que se entretienen trajinándose los dedos de los pies en iguales circunstancias.

Pero es el caso de que el dramaturgo sinaloense Óscar Liera (1946-1990) plantea la compra de la compañía de una persona, o más bien, a una persona se le compra el servicio de su compañía. (El tema vivió un enfoque culminante con la película de Robert Redford y Demy Moore) La provocación resulta magnífica para reflexionar acerca de las relaciones humanas contemporáneas, o las modalidades de nuestra convivencia. ¿En realidad quien paga manda o es un pobre diablo, o las dos cosas y más?

La puesta en escena presentada por el grupo Espektros es una oportunidad de cuestionar nuestra capacidad para estar acompañados por uno mismo. ¿Por qué no nos basta, o contenta, nuestra propia compañía? ¿Habrá quien sinceramente aduzca no ser conformista, máxime cuando constatamos que su inconformismo lo subsana con una compra? ¡Hombre, siquiera como María Félix!: ¿Para qué me sirve uno de mi edad si me alcanza para otro tres veces más joven?
¿Qué hay en nuestro incomodamiento con la soledad? ¿Por qué rehuimos pensarnos? ¿Cuánto vale la compañía comprada, o cuánto pierde de esta condición por el hecho de ser comprada? Quien compra ¿no acaso ejerce sometimiento y dominio, despojando de calidad a la compañía comprada? ¿Qué calidad de compañía brinda quien la entrega como mercancía vendida? ¿En cuánta estima puedo tenerme sabiendo que quien me acompaña lo hace en contraprestación al pago que le estoy entregando? ¿Cuánto puedo gozar una compañía comprada cuando resulta la constatación de mi incapacidad para contar con ella por alguna cualidad personal? ¿Cuánto puedo valer para nadie sin mi peculio?

Pero en Dulces compañías hay otro ingrediente para alargar los cuestionamientos: el género en los protagonistas de la operación comercial, y sobre todo, quién compra y quién es comprado. En la trama no advertí ningún empeño en diferenciar la persona del servicio. En las relaciones hombre-mujer, familiares, laborales, académicas, artísticas, etcétera, tradicionalmente la supremacía y dominio corre a cargo del primero, y si no, en ello se afana, y la sumisión, sometimiento, acatamiento, obediencia están a cargo de la segunda. Por supuesto que el dichoso control en estas relaciones es una parte de la historia del Teatro.
Aquí ella escoge y compra, decide sobre el lugar y sus circunstancias, la posible duración e incluso el monto de la operación. Incluso laboralmente se encuentra en la parte superior de la estratificación social: es maestra en un colegio privado (quizá los alumnos le digan: Oye Miss, y no Oiga maestra). También su ocupación es convencionalmente femenina, casi una prolongación del ejercicio de la maternidad. Lo ha escogido porque le interesó su mirada, aunque luzca vampirescas ojeras o precisamente por eso. No sabemos, ni se aclara.

Él ha sido comprado en la vagancia, es más aguardaba a ver quién ‘le daba jale’. También las ocupaciones le han permitido vagar, o más bien navegar hasta serle llenado el buche de piedritas desencadenantes de un asesinato por el que purgó encierro. Carece de elemental pulimiento y de ello se ufana, o por lo menos no tolera sobajamientos por tal condición que impulsan y justifican su ira. Él multiplica por diez la paga recibida robándola. Ella ya solo desea su inmediata partida, asustada y desesperada no logra azuzarlo con la posible aparición de un vecino. Como último deseo le pide que baile con él una pieza que mucho se presta para estar pegaditos, y esto es lo último que ella hace en vida.
El vecino aparecerá en la segunda parte de este montaje de Omar Alain Rodrigo, en 2015.

Jorge Maldonado demuestra una vez más porqué es actualmente un especialista en personajes psíquicamente retorcidos, inescrupulosos para ejercer y gozar la maldad como quien sorbe gratamente de una taza de café, mientras nos deja con ganas de colgar a su personaje en una picota. (En esto de colgar existen expresiones más vulgares, precisas, y violentas.)
Flor Moreno pasa su personaje por tres estados emocionales (dominio camelador, apasionamiento forzado, entrega resignada con dignidad) que mucho nos hacen padecer el lío en el que se ha metido hasta que dejó de padecerlo todo.
Queda la intriga en suspenso para saber a cuenta, o cuento, de qué aparece el titiritero el próximo año.

Mientras tanto cabría especular sobre las dulces compañías entre dos hombres o dos mujeres. ¿Prevalecería el mismo modelo de dominio, el mismo comportamiento entre los agentes activo y pasivo, entre quien lo ejerce y sobre quien es ejercido? Si es cuestión del modelo ¿entonces es modificable?

Dulces Compañías”
¿Dónde? Antigua Estación del Ferrocarril / ¿Cuándo? viernes y sábados / ¿A qué hora? 20:30 horas / ¿Precio? $100.00 / Para adolescentes y adultos

Commentarios:

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar

MAS "ESPECTADOR"

BANQUETAZO, primer bocado

BANQUETAZO, primer bocado
Sin “Sarah Josepha [si tuviera el valor]”, de Luis Santillán, el banquete teatral presentado por Imaginartes Compañía habría sido igualmente disfrutable en el Museo de la Ciudad de Querétaro del 9 al 14 de diciembre. El montaje de Jean-Paul Carstensen que conocí en El Jacalón de

Bichos en coloquio

Bichos en coloquio
Hubo un Coloquio del Día del Títere al Día del Teatro en el que quedó incluido el Día del Teatro para Niños: más declaraciones y dedicaciones que actuaciones. Este coloquio una palidísima sombra del realizado en 2010 del 19 de marzo al 3 de abril con tres talleres y actuaciones int

Todos somos cajas fuertes

Todos somos cajas fuertes
Cuando uno sale como con chiribitas en el coco, como lampareado por un fogonazo que no existió, algo sobresaliente ha sucedido en un escenario. Tal ha sido el caso con el estreno de Alaska, de Gibrán Portela, en el salón-teatro Lupita Smythe de la Academia de la Cultura del SNTE, por pa

Reponer o repetir

Reponer o repetir
“Norma” la conocí en un espacio pequeñito, el auditorio de la Casa de la Cultura ‘Dr. Ignacio Mena Rosales’, algunas acciones, los juegos infantiles, aparecieron más o menos constreñidos, pero la trama y las interpretaciones resultaban profundamente impactantes. Un hogar sosten

Amor, clasicismo y fuerza

Amor, clasicismo y fuerza
La parodia, salvo excepciones excepcionales, es garantía para la risa y el divertimento porque mucho está basada en la burla y la ridiculización, lo cual no deja de ser lamentable, porque no deja de ser una agresión contenida, que con nuestros recursos no podemos llevar a cabo, o estam

Intensa corporalidad

Intensa corporalidad
La condición femenina manipulada ha vuelto al escenario del auditorio Esperanza Cabrera, después de la temporada de “El eterno femenino”, de Rosario Castellanos, por parte de los recién graduados de la FBA-UAQ en materia de Actuación. Este regreso ha sido con “Escuela de mujeres

MAS QUE VER

Cientificos ponen a prueba la “Teoria de las Cuerdas”

La teoría de cuerdas es un modelo que relaciona todas las fuerzas conocidas en el Univers

Leer más
¿De qué moría la gente en la Edad Media?

La Edad Media fue una época muy importante en la historia de la humanidad, tal vez sea po

13-07-2016
Leer más
Los posibles finales alternativos de Hitler

Un psicólogo contratado por el Gobierno estadounidense preparó en 1943 un amplio informe

Leer más

EVENTOS PARA HOY

¿QUE HAY EN EL CINE?

RAZA EN FACEBOOK

Encuesta

¿QUE TIPO DE PERSONALIDAD TIENES?