La dramaturgia privada

Jueves, 25 de Febrero de 2016 00:00 Oscar Salas ECLÉCTICA - El Espectador
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La dramaturgia privada

dramaturgia1Sin empeño exhaustivo vienen fácilmente a mi memoria los nombres de Jéssica Zermeño, Franco Vega, los grupos Barón Negro, Integrartes, y Teatro Gesto, sin desechar la pertinencia de apuntar autores que han carecido de continuidad o quizá ya no reincidan. Asemejados todos por estar en el escenario con tramas y producciones propias, ¡y reservadas para sí mismos! Digamos que el celo artístico tiene primacía sobre la ambición económica. También los une la prevalencia de los trabajos unipersonales. Con una interrupción ingrata de autoría y dirección escénica en el Museo de la Ciudad, desde “Sí, acepto”, Zermeño se ha centrado en unipersonales con incidencia muy femenina en la temática y en la perspectiva: aleccionamiento en la atención y comercialización del servicio de placer sensual, carnal y erótico; los inicios de la vida en pareja y el debut maternal. Una o dos creaciones posteriores no las he conocido, pero por los títulos y las promociones, las supongo en la misma línea.

dramaturgia2Desde que conocí, me conmoví, aplaudí y no dejaré de hacerlo “Sí, acepto”, le pregunté por qué no hacía que la obra trabajara para ella y no al contrario, pues andaba como trompo chillador viajando con esa novia plantada del tingo al tango, es decir, tener montado ese monólogo con una o más actrices y presentarla en cuantos lugares la recibieran o la llamaran. El silencio y una pecosa seriedad fue la respuesta. Cuando conocí “A la madre”, con el Teatrito La Carcajada abarrotado hasta en la escalera de ‘Prohibido ocupar los escalones’, le pregunté por el texto, no recuerdo con qué motivo personal adujo reserva para no permitirme su conocimiento. ¡¿Una dramaturgia privada?! Me resulta muy difícil dudar que las obras apuntadas más “La loba” no estuvieran al mismo tiempo en diferentes escenarios si Zermeño no reservara para sí las interpretaciones, no hiciera privadas sus dramaturgias, pero…

 Una situación similar pero en versión Franco Vega pasan “Hoy Shakespeare, Shakespeare hoy” y “El Molière imaginario”. Quizá en el primer unipersonal existiera la dificultad del autor como personaje en el primero y último momento, incluso con el autor aludiéndose desde el personajecomo cierre de la representación, porque en Querétaro dudo que cualquier teatrófilo no sepa quién es Franco Vega. Vuelvoal mismo cuestionamiento, y no dudo de motivaciones muy personales para recibir la misma respuesta… sin pecas de por medio. Muy esporádicamente este actor acepta interpretar personajes ajenos a su dramaturgia.

dramaturgia3Los tres grupos apuntados además de trabajar con su propia dramaturgia, también sin ocuparse, ¿negarse?, que otros trabajen con ella, permiten adicionalmente dos interrogante: ¿existen dramaturgia sin la palabra?, ¿qué constancia existe de su literalidad si es privada y no la escuchamos? De Barón Negro he conocido dos trabajos con títeres, “Tierra de nadie” me resulta una obra conmovedoramente perturbadora y truculentamente hermosa, tanto, que paso por alto entender muy poco en qué se debaten y qué defienden los personajes. Al final un actor-manipulador, con una sonora gravedad de sapo hace una entonación jazzística que altera gratamente el paisaje sombrío y pesaroso. Esos personajes ‘inanimados’ no pueden ‘decir’ tanto, entramar tal embrollo sin que nada haya sido escrito, piensa uno, pero ¿hay dramaturgia?

 Con excepción de “Coloquio de hipócritas”, de Paul Williams, la dramaturgia de todos los montajes de Imaginartes han nacido en el seno de la compañía teatral, aunque aparezca la firma de una autoría que mucho sirve para darle entrada a un crédito poético, como es el caso de “La Condesa” y de “Homenaje a un ciego que abrió los ojos”, trabajos en los que prevalece la ausencia de parlamentos dialogantes; la emisión poética forman parte descriptiva de una trama, o más bien forma parte de la transmisión del desarrollo de un suceder. El orden de los poemas está indicado de alguna manera, ¿apuntado? ¿Es esto dramaturgia cuando las palabras escritas son esencialmente poesía publicada en sendos poemarios tomados para le escenificación? Retirando estos ¿qué dramaturgia queda literalmente?

dramaturgia4Dos de los tres trabajos que ha presentado en su breve vida el grupo Teatro Gesto, primero “Irrompible” y después “Titán”, sus tramas provienen totalmente de la creatividad de sus fundadores, Carlos Casas y Rodrigo Núñez, si bien el segundo nos remite al mito griego de Prometeo. El debut de la compañía lo hicieron con una recreación del mundo laboral en cuanto a la explotación del ser humano con el trabajo que esencialmente consume la fuerza física, su mantenimiento y reproducción para su reemplazamiento anónimo ad infinitum cual piezas de recambio. Fuera de un alarido, toda la comunicación la realizan con la corporalidad y la gestualidad contextualizada con el vestuario, la iluminación, y un mínimo de accesorios.

 Si la constatación de la dramaturgia es la palabra, quedan aquí ejemplos que permiten dudar de su existencia habiendo desarrollo de tramas y sus correspondientes personajes. Si la ausencia de la palabra malsupone la de la literalidad, pero ésta, si existe, es reservada para el uso interno o privado, resulta muy difícil dar una respuesta por lo menos completa cuando se pregunta por los dramaturgos y la dramaturgia queretanos.

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