Culminación inconclusa

Jueves, 21 de Julio de 2016 00:00 Oscar Salas ECLÉCTICA - El Espectador
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Culminación inconclusa

Intrigante y de llamar la atención --característica muy importante para estar en el escenario-- me pareció la presencia de Sofía Montenegro en su paso por el Colegio Nacional de Danza Contemporánea. Su talla, pero sobre todo su morfología, para los estándares prevalentes, poco la ubican en la danza. Nada pareció afinarse en siete años: tres de bachillerato y cuatro de licenciatura. Su expresión adusta, más bien de pocos amigos, la sugieren intimidante, con un temperamento arisco --también un semblante singular es importante para estar en el foro--. Pero el aspecto físico resultó un tanto engañoso pues no pocas veces hizo gala de flexibilidad e inconcebible agilidad. La dureza de su gesto quedó incorporada convenientemente a sus interpretaciones.

sofia1Constancia de lo anterior quedó plasmado esencialmente en tres actuaciones: “El yeso y los jazmines”*, de Jesús Ruiz, “Camino de fe”*, de Victoria González, y “La consagración de la primavera”, de Desiderio Sánchez. La intensa sensualidad pasional del tema desarrollado por el estudiante-autor, tan solo por la diversidad de la riqueza expresiva, así como la duración interpretativa parece encargada a la actuación de Sofía Montenegro. Innegable en este desempeño la flexibilidad como parte de la técnica en el desplegamiento de la trama, sin pasar por alto la teatralidad. 

sofia2Adicionalmente a la fuerza dramática proyectada en la coreografía de gran formato de la autora-estudiante, están los ‘saltos’ que vemos por parte de Montenegro estando totalmente bocarriba como personaje poseso. El espiritismo pagano y misticismo religioso de la obra de V. González sin la capacidad de contención y proyección de la nueva licenciada en danza contemporánea, me atrevo a dar por hecho que no habría sido concebida, no obstante la atinada conjunción y compenetración extásica de la decena de bailarines-estudiantes del elenco. 

sofia3Varios fueron los estudiantes que tuvieron encargos solistas, sin necesariamente llevar personaje, en “La consagración de la primavera”. En esta condición, seguramente más de uno hizo correctamente su encomienda, pero el principal lo llevó S. Montenegro y el que más retuve por haber sido la única que me convenció llevar su encomienda interpretativa hasta el límite de sus recursos técnicos y corporales, acrecentada esta impresión por lo poderosa que lució su presencia.

Entonces no entiendo por qué en su actuación final, para no volver como estudiante al CNDC, no tuvo una actuación solista al igual que Laura Aida Gómez, otra de las tres graduantes a nivel licenciatura en 2016. Tradicionalmente ha sido así: actuaciones solistas y grupales por parte de quienes obtienen el máximo grado ofrecido por el CNDC. Al margen de razones y motivos que quedan entre las paredes de las aulas y oficinas, quienes hemos seguido la mayor parte de las temporadas de graduación sabemos lo especial que éstas resultan: --Nunca bailé en siete años--, me dijo en 1999 una estudiante que dejó la piel en el escenario cuando finalmente lo hizo para graduarse. Aunque se guardó que había optado por la Producción Escénica y no la Ejecución. El caso es que los interesados llegan a este momento de su preparación ‘muy a punto’, deseosos de manifestar a tope sus capacidades, y así los espectadores tenemos oportunidad de admirar actuaciones verdaderamente memorables, como indudablemente ha sido la de Laura Gómez (link) los días 7,8 y 9 de julio en el foro múltiple del Museo de la Ciudad de Querétaro.

sofia4En el plano de la apreciación de una actuación espectacular fue el caso de Alejandra Sosa, como alumna invitada, pues no se graduó en ninguno de los dos niveles; es estudiante de la licenciatura. Interpretó “Pendiendo de un hilo”*, de Claudia Herrera, quien a lo visto estuvo ajustando la obra, pues la velocidad y ritmo vistos en la segunda fecha fue superior al de la precedente, y ambas presentaciones hubo acentos no vistos en la temporada de “Diálogo entre jóvenes”. 

Supongo que el tratamiento temático ha quedado a punto. Solo falta que esta obra pase al reportorio de Epicentro, el grupo artístico representativo del CNDC, y no quede archivada, como parece ha sucedido con “Introspección”*, de la misma autora porque en verdad que sus composiciones solistas, o con muy pocos bailarines, resultan aciertos muy disfrutables.
*Obras realizadas dentro del Taller coreográfico del maestro Federico Castro.

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