De tramas y caracterizaciones

Jueves, 24 de Agosto de 2017 00:00 Oscar Salas ECLÉCTICA - El Espectador
Imprimir PDF

De tramas y caracterizaciones

Hay admiración previa por su belleza, gracia, simpatía y capacidad histriónica a partir apenas de dos actuaciones. En otras tantas, sus participaciones secundarias, por tal las paso por alto. Tan apreciables prendas de Marianne Atilano Molinar no resultan las idóneas para darle, sobre todo, presencia a “Ágatha”, inspirada en El Amante, de Margarithe Dura. Demasiada vida para tan poca edad. De acuerdo con la trama que conocemos en un teatrino alterno del Mesón de los Cómicos de la Legua, Ágatha, entre lances románticos, ha formado una familia y se encuentra divorciada quizá no recientemente. Su apariencia juvenil no resulta compaginable con tal envergadura de vivencias. Sobre todo por la peculiaridad de esta experiencia: permisiva, licenciosa, desenfadada, provocativa en materia romántica y amorosa entre un hermano y una hermana. La muy joven presencia de Ágatha me sugirió, conforme avanzaba la trama y la licenciosidad de la mutua apetencia, que el par de hermanos, como adultos, estarían retomado, a manera de rememoración, aquella temprana amorosidad que incluso contó, más que con la anuencia y complicidad, la animosidad materna. agatha1

Si Ágatha tuviera una presencia más de mujer y menos de jovencita, el desenfado sugeriría más cínica desvergüenza que osada travesura. Pero el final de “Ágatha” no permite funcionar el entendimiento apuntado, que por otra parte es ajeno a la intención del texto que apunta más hacia la recreación de un ambiente despreocupadamente libertino, inopinadamente trasgresor de cualquier convención que prevenga el disfrute del galanteo sensual, y de ser posible sibarita. Estas apreciaciones son sumamente subjetivas, empeoradas con una terrible divagación imaginativa, que de venirles al texto y al montaje de Arteatral, entonces cabría la demanda de la proyección de una experiencia de vida que no alcanza a apreciarse del todo. Muy meritorio que, careciendo el texto dramático de un momento climático, Marianne Atilano e Iván R. Vega mantengan una baja tensión capaz de captar y sostener una atención expectante: ¿Qué hará cuando ella finalmente se vaya? Pero no nada más no emprende el viaje tan avisado y anunciado, sino que, a punto de cruzar la puerta, da marcha atrás para meterse en la recámara que tanto han conocido. ¿Travesura, desvergüenza, o ambas cosas?

La audacia y la intrepidez del personaje desenfrenado y atravesado no cesan de trasminarse y contagiarse hacia directores e intérpretes. Los más recientes que no se han retraído al reto plantado por Gerardo Mancebo del Castillo Trejo han sido la maestra Teresa Patlán Torres y seis alumnos de la FBA. No obstante el precedente muy inmediato de un notablemente creativo y acertado montaje de “La capitana Gazpacho” por parte del experimentado maestro Guillermo Smythe con La Gaviota Teatro, grupo artístico que no interrumpe su envidiable continuidad en el escenario dentro y fuera de Querétaro, Arteatral, Compañía Universitaria de Teatro, ha abordado la obra del dramaturgo queretano con recursos de producción notoriamente modestos y sospechosamente personales. Mucho se equilibra la posible comparación apreciando la atinada selección del elenco, sin pasar por alto que el tino de las caracterizaciones se alcanza con un aparente mínimo de elaboración, pero un máximo de interpretación. agatha2

Las exageraciones fársicas ocasionan gran divertimiento, aparte de suscitar otras emociones y sensaciones, por ejemplo la ternura por parte de Mina con su ilusionada inocencia que navega en el extravío de la fantasía y Honorosa con su exasperante sumisa fidelidad al borde del sacrificio nugatorio. Ante la capitana uno se pregunta ¿quién para a esta entrona?, no por otra razón sino porque va al precipicio geográfico y marítimo contrariando las racionales observaciones del navegante Catalino impedido, subordinadamente, a enderezar el rumbo. Otro es el abismo social con la trasgresión de convenciones morales, por ejemplo poniendo sus enfebrecidos afanes amorosos y concupiscentes en otra mujer, además forzándola y violentándola hacia el adulterio.

Aunque claramente el personaje del título lleva el protagónico, ni siquiera Catalino como personaje secundario aparece cual satélite necesitado del astro para tener una exacta vida propia. Se atina en privilegiar la personalidad y el carácter de los personajes con los cuales casan muy bien las presencias y los desempeños de los intérpretes. El entreveramiento de las tres tramas corre congruentemente, sin forzamiento de un ensamblado de segmentos. Sin embargo la explosión final no vi que cuajara del todo, como si hubiera faltado el ¡barroommm! de tira cómica que nos dejara flotando en un azufroso vacío.

 

Commentarios:

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar

MAS "ESPECTADOR"

Exordio luminoso

Exordio  luminoso
Teniendo a “Los constituyentes” como referente inmediato de teatro histórico, al conocer el jueves 20 de abril “Derrota luminosa”, de Estela Leñero, se remarca de manera sobresaliente cuánto la creación multimedia apoya y refuerza la trama, aligerando y haciendo más digerible

Sentir más que entender

Sentir más que entender
--No sé qué entiende, pero le gusta--, respondió la joven madre a quien también aguardaba la oportunidad dominical de alcanzar el muelle del Patio morisco del Museo de la Ciudad de Querétaro, para hacernos a la mar por naranjas según la propuesta del Colectivo escénico Maíz Memoria

Esponsales aconsejables

Esponsales aconsejables
Ya me he declarado muy influenciable por la primera impresión, para bien y mal: lo que empieza bien no puede ir a menos y viceversa. Posición poco fiable ante artistas debutantes. El caso es que tomé nota de Romina Barbeitia en 2013 dentro del “Martes de carnaval”, de Ramón del Val

De experimentos y experimentados

De experimentos y experimentados
  Cuando una obra teatral lleva el aviso de ‘laboratorio escénico’, o cualquiera similar que denuncie experimentación, no es desacertado traducirlo como intencionado desinterés o desdén por la desagradabilidad infligida al espectador: Si no te gusta es tu problema porque mi o

¿Se vale soñar?... ¡Soñémos!

¿Se vale soñar?...  ¡Soñémos!
Con una trayectoria de quince años en diferentes coreografías nacidas en o desde el Colegio Nacional de Danza Contemporánea, vimos dos sillas arriba del escenario en un círculo de luz. En/con ellas dos bailarinas iniciaron el programa “El sueño no debe terminar…” por parte de la

Continuaciones coreográficas

Continuaciones coreográficas
Me supieron o me parecieron continuaciones las funciones de danza contemporánea y baile y canto que presencié en el foro del Museo de la Ciudad de Querétaro y en el Teatro Esperanza Cabrera los días 2 y 3 de diciembre por parte de la compañía Ciudad Interior, de Alejandro Chávez, y

MAS QUE VER

Publicidad de tabaco causa polémica en Corea del Sur

La promoción de una nueva línea de cigarrillos en Corea del Sur con imágenes de monos c

Leer más
El “Sindrome del Tercer Hombre”

“¿Quién es ese extraño que siempre camina a tu lado? Cuando cuento, sólo estamos t

18-11-2016
Leer más
“Sherlock Holmes 3” comenzará su rodaje este otoño

Hace cosa de un mes el actor Robert Downey Jr. comentó, durante una entrevista

20-05-2016
Leer más

EVENTOS PARA HOY

¿QUE HAY EN EL CINE?

RAZA EN FACEBOOK

Encuesta

¿QUE TIPO DE PERSONALIDAD TIENES?