Condenación amorosa

Jueves, 01 de Febrero de 2018 00:00 Oscar Salas ECLÉCTICA - El Espectador
Imprimir PDF

Condenación amorosa

Narciso Arsen se solaza en la contemplación de su persona, recorre embelesado todas sus longitudes hasta donde su mirada le alcanza. No cesa de admirarse persistentemente. No están exentos de su admiración y delicado miramiento los objetos relacionados con su cuerpo, su presencia y su apariencia. Se procura ritualmente un acicalamiento delicado y parsimonioso. Su accionar, sus movimientos no han de contrariar su perfección, al contrario realzarla y acrecentarla. Lo escuchamos balbucear incoherencias, con la lengua entrampada e incontrolable, lo vemos con la boca chueca, ajena a su voluntad. No sabemos si estaba en un sueño y sale de él o entra en una pesadilla; si sale o entra a un estado de vigilia y a partir de ahí empezamos a conocerlo y a conocer la trama en la que nos lo presenta el laboratorio teatral Latex, con una dramaturgia y dirección escénica de Pamela Jiménez Draguicevic, Pablo Alejandro Cabral y Jorge Martinoli.  narciso1

Narciso Arsen es brusco y despectivo al rechazar los requiebros e intento de acercamiento de una pretendiente. Vive en un ámbito ultraurbanizado donde el éxito está planteado en el mundo de los negocios, en el acierto mercantil, en el establecimiento y aprovechamiento de relaciones utilitarias, funcionales ventajosas, pero también absorbido en la masificación callejera. Sin embargo Narciso Arsen, no obstante su prestancia e ínfulas, no es lo que conocemos propiamente como un empresario-hombre-de-negocios, o sea un VIP (very important person), no es el dueño y poseedor del capital. En este tablero narcisista sería un alfil por no haber peón de lujo. Un lujo transitorio que en la trama se descarapela, sin importarle o sin alcanzar a importarle, pues el muy torpe ha sido pinchado --¿Virtualmente, oníricamente?, no lo sabemos. Sólo podemos especular si la realidad de la pantalla también lo es del escenario tridimensional-- por una pitonisa que quizá lo ha inoculado de enamoramiento. Este estado Narciso Arsen lo materializa en una dama que se sugiere deseable sin descarar sus encantos apenas lo suficiente y necesario para ilusionarlo, sin esperanzarlo mediante su comportamiento distante. Con la mente flotando fuera de sí, Narciso pierde la noción de los compromisos comerciales y perspectivas de progreso económico. Las recriminaciones y reprimendas supervisorias resultan un salivazo en la arena. Entonces nos enteramos que sus balbuceos iniciales quizá fueron un repaso de su aprendizaje del idioma japonés en vistas a la ocasión olvidada. A estas alturas poco nos importa si Narciso Arsen vive embrujado, intoxicado o sueña sin dormir, queremos saber si esa dama es real o fantasía, de cualquier manera ¿será gratuito o no su embobamiento enamoradizo?, ¿baila con ella o con su recreación fantástica? Chin, la carne se convierte en palo: en el punto de besarla regresa a su condición de maniquí. La recrea románticamente; ¿se sueña o sí mismo, o queda instalado oníricamente en tal recreación? Después de algunos pases hechiceros, como toda tragedia que se precie de serlo, Narciso Arsen, como buen Narciso, está fatal y mitológicamente condenado a enamorarse únicamente a sí mismo, no obstante cuan a la mano se antojaba la pareja buscada. Por sorpresiva y nada forzada, la vuelta de tuerca videofílmica como final de la trama resulta muy atinada y plausible. narciso2

Al margen de los desempeños actorales, la mezcla de las actuaciones fílmica y teatral presentadas en una escenificación unitaria, ni siquiera se advierte una alternancia, es el resultado artístico de mayor mérito en este “Narciso”, un tanto engañoso contemplado desde su imagen promocional, pues no hay ningún exhibicionismo corporal, de ningún torso esculpido a fuerza de la ejercitación. Dos momentos particularmente destacados lo son el encuentro físico de Narciso con la ilusión de su enamoramiento, cuando la corporalidad de la maniquí cobra vida compartiéndola precisamente con él bailando, pero en sus brazos, en su abrazo, recobra su rigidez de objeto. El otro momento lo advierto en la proyección del Jefe por parte de Juan Pablo Sánchez a partir de escasa materia dramática. Dicho de manera informal, proporcionalmente hace mucho con muy poco. Puesto en la fiesta brava, tiene la oportunidad del picador o el banderillero y deja huella. En la pantalla, la misteriosa, ¿truculenta?, pitonisa, encarnada por Niza Sánchez, más nos hechiza cuando aparece colorida. La bastedad escénica de “Narciso” mucho invita a la frecuentación, por lo menos de una segunda visita. ¿Hay un propósito estético, dramático, ambos o ninguno en la monocromía y policromía puestas en pantalla? Cada quien podrá hacerse su explicación y justificación…

Quizá favorecería a su montaje la reducción del regodeo urbanístico --¿narcisístico?-- en la proyección videofílmica.

 

Commentarios:

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar

MAS "ESPECTADOR"

Calidad de repertorio

 Calidad de repertorio
La temporada “Diálogo entre jóvenes” del grupo Epicentro, representativo del Colegio Nacional de Danza Contemporánea mucho alentó mis expectativas acerca de la “Temporada de graduación 2015”. Sin embargo apareció Perogrullo y me desengañó. Ha de entenderse que el representa

Violencia escénica por y contra ellas

Violencia escénica por y contra ellas
La sociopatía de la violencia con la mujer como víctima, principalmente, pero también como victimaria, ocupa destacadamente el escenario queretano, el teatral, aunque el femenicidio y el rapto tan extendido, según dan cuenta denuncias y noticias, haga un entreveramiento de escenarios,

Clandestinaje y clandestinidad

Clandestinaje y clandestinidad
El aprovechamiento de la indefinición limítrofe, judicial y geográfica, caracterizó el primer espectáculo escénico que conocí no sé si en el municipio de Corregidora. A la vera de la carretera de Querétaro a El Pueblito operaba un congal que ofrecía dos tandas nudistas, obviament

Fulgores de alegría y decepción

Fulgores de alegría y decepción
Algarabía y degradación son dos sencillas situaciones perfectamente contrastables que se encuentran claramente en la estructura dramática de “Salón calavera”, de Alejandro Aura. El acierto de agradabilidad por parte de Román García con los Cómicos de la Legua está principalment

La voz y los latidos de un corazón roto

La voz y los latidos de un corazón roto
Sin proclamas feministas ni incluyentes Espektros Teatro sostiene la diversidad femenina escénica vista en mujeres jóvenes adultas o recién entradas en la madurez por August Strindberg, Elena Garro, Eugene O’Neill y Jean Cocteau, sueco, mexicana, estadounidense y francés, todos del s

Graduacion chiquita y grandiosa

 Graduacion chiquita y grandiosa
Han sido excepcionales las funciones únicas por parte del Colegio Nacional de Danza Contemporánea, y mayormente tratándose de una graduación, pero así fue la correspondiente al 2014 realizada el 30 de junio en el foro del Museo de la Ciudad. Una compensación podría tomarse con la me

MAS QUE VER

El cancer: desmintiendo algunos mitos

El cáncer, se ha convertido en un tema de todos los días para gran parte de la població

30-08-2016
Leer más
De experimentos y experimentados

  Cuando una obra teatral lleva el aviso de ‘laboratorio escénico’, o cualquier

Leer más
Sexo SIN orgasmo… ¿se puede?

El sexo es muy importante en la vida de pareja, pero muchos caen en una incómoda monoton

01-03-2016
Leer más

EVENTOS PARA HOY

¿QUE HAY EN EL CINE?

RAZA EN FACEBOOK

Encuesta

¿QUE TIPO DE PERSONALIDAD TIENES?