Insepultos demandantes

Jueves, 10 de Mayo de 2018 00:00 Oscar Salas ECLÉCTICA - El Espectador
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Insepultos demandantes

Nuevamente, en mi caso, el peso de la primera buena impresión priva al conocer el estreno de la reposición de “Cabaret Necrópolis”, el domingo 6 de mayo en el foro del Museo de la Ciudad de Querétaro. No cabe pasar por alto el día y la hora para regresar a este escenario, que bien debe reconocerse como una señal más de la creciente buena salud escénica entre los artistas que aquí trabajan. Podría decirse que han tomado un día y una hora que en el pasado, no muy lejano, ocupaban artistas que incluían a la capital queretana en el paso de su caravana. Con el antecedente de muy pocas funciones se podría decir que ya ha suscitado expectativas a la vista de la concurrencia dominical, tanto por lo cabaret como por lo necrópolis. Con el importante ingrediente adicional de por lo menos tres nombres prestigiados a fuerza de continuidad o calidad, o ambas condiciones. En primer lugar el de la compañía que al momento tiene en cartelera tres propuestas harto diferenciadas”: “Id descalzos” y “Dios es un bicho”. Después la actriz Abigail Contreras Favila, a quien no he visto incurrir en un desacierto, y Fabián Verdín, sin la misma continuidad actoral pero dejando su impronta en cada ocasión. Ambos de la misma generación formativa.  necropolis1

Menos visible, hasta esta ocasión, Mariana Vega como Ratatata, pero que musicalmente entró con el pie derecho en la troupe dentro del elenco de “Río ánimas”, del dramaturgo juarense Edeberto Galindo. Con una presencia intermitente o espaciada Marlen Torres Castro también suele dejar interpretaciones insustituibles como ahora es el caso con Cerveraz Voraz, animadora-conductora del desfile de ‘hechos aislados’. El bejamín en la escena y más en el grupo es Ernesto Galán Noguez, quien lo que menos hace es encasillarse en el apellido, sino todo lo contrario, sin arredrarse ante las más disímbolas caracterizaciones, así impliquen la ausencia de ropa, el acentuar a navaja su discreta alopecia, o el cambio de género. Los cinco egresados de la FBA-UAQ.

A Ramsés Martínez no lo ubico en ninguna actuación anterior, y que como Reyna muy poco se diferencia de la ofrecida en diciembre por E. Galán. Sin embargo me quedo con la convicción, reclamo, lamento, desesperación, y alegría travesti de este último. Por similares consideraciones Martha Pasos me pareció con mayor agarre emocional, con una sensibilidad que cae a plomo, irrefutable,  de una feminidad que se bate y debate frente y contra la contención y represión que constriñe y conforma en un estereotipo y convención que condiciona, define y aprueba, incluye o excluye, y confina. La expresión intelectual de las consecuencias y aprendizajes es devastadora. No es el caso con Iana, nombre inventado para darle entrada al gracejo facilón de Sor Iana, que con la debida pronunciación da el nombre y la marca del establecimiento comercial muy ocupado en el consumismo. La humorada de relacionar el calzado con la devoción religiosa, con la debida actuación que caracteriza a A. Contreras, a quien casi le gana la risa de sus propios chistes muy bien contagia al espectador. La fuerza de Martha Pasos se impone a la preponderante graciosidad de Sor Iana. necropolis2

La inmediatez de los memes mediáticos mucho deja sin contundencia denunciadora a este personaje lo mismo que a Javier por parte de E. Galán. Los monólogos de estos dos personajes, en los que prevalece la narración descriptiva mucho caen en lugares comunes construidos por la reiteración, como es el caso del periodismo tendencioso y económicamente convenenciero, sin excluir la sobrevisibilidad de ciertos posturas, acentos y actitudes banalizados por prontitud desgastadora de la generalización apuntada. La creación y creatividad actoral salvan la zanja señalada, que es el caso de Cerveraz Voraz, Martín, y Ratatata. Estos personajes no están exentos de lugares comunes, pero se abordan a sí mismos y sus circunstancias con una ironía, un desenfado, una autoinmolación humorística construidos con unos modos verbales y corporales con los que se ubican por encima de lo ya visto. Que Cerveraz Voraz se esté choteando a sí misma dándose cuenta de la falta de gracia de sus chistes, reclamándoselo al supuesto libretista, supuestamente sin la advertencia del público no deja de funcionarle como humorada. No excluyo la posible influencia de El Cerdotado, personaje del monero Polo Jasso en el periódico Milenio, en la nominación del personaje que lleva M. Torres. necropolis3

Las risotadas de Martín en torno a sus crudelísimas obviedades alcanzan y provocan muy bien la identificación del público con circunstancias que en su real tono dramático resultan revulsivas, como cuando pendiendo en el vacío pregunta por su mayor pesadumbre. Meterle humor al descuartizamiento, a la vileza de la desestructuración social, está cabrón, por esto se echa de menos a Eulalia por parte de Carlota Desirée. Así como la silla de Cerveraz  ha sido revestida de un tono calavérico, y que todos los personajes están muertos, además de ilocalizados, al cabaret quizá le vendría bien adquirir una ambientación ultratúmbica, acorde con su nombre.

 

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