Un crecimiento para el Cuerpo Creador

Jueves, 01 de Noviembre de 2018 00:00 Oscar Salas ECLÉCTICA - El Espectador
Imprimir PDF

cuerpo

Al cuadrilátero erigido en el Centro Cultural La vía desde su debut le he visto inspiración y vocación en las artes marciales más que en las escénicas, y el sábado 27 de octubre el programa “Cuerpo Creador” me reafirmó en esta apreciación y convicción. Consecuentemente quien decida montar ahí un espectáculo artístico deberá instalarse en la esquina opuesta diagonalmente a la única entrada; tomar uno de los lados como el más elevado del foro, generalmente el que da cara a la gayola, pero debajo de ésta se encuentra la butaquería más incómoda y reducida para apreciar nada; este costado, con una larguísima cortina, fue habilitado como vestuario para los cerca de cuarenta alumnos de la FBA-UAQ participantes en estas Experiencias Académicas. Así las cosas, el proceder más acertado es concebir un montaje más o menos circular para ofrecer algo a ver por cada uno de los cuatro costados, pero entonces ¿a quién se dirige quien está actuando, con quién hace interlocución? La generalidad de los espectáculos escénicos no son creados con tres o cuatro frentes o caras; entonces los espectadores instalados en por lo menos dos de los costados estarán viendo una parcialidad de la representación o peor aún, distorsionado. Dada la experiencia como espectador atiné a sentarme en frente de lo que fue la función, iluminada con más imaginación y creatividad que recursos lumínicos pues, aun teniéndolos los actuantes, no hay dónde instalarlos, no hay tramoya salvo los tubos del barandal de la gayola. A saber cuál fue el propósito o intención original o inicial  ---si lo hubo---  de las autoridades municipales aterrizado finalmente en un par de cajotas que, bardeadas juntas, recibieron el nombre ya apuntado anteponiéndole el remoquete de ‘cultural’.  En las cuatro esquinas fueron instaladas otras tantas estructuras a ras del piso cubierto con duela  ---menos mal---, cada estructura con ocho focos, menos uno fundido, quedando el centro del foro, la mayor área, como el espacio menos iluminado. Los artistas resultaban silueteados, para felicidad y regocijo de algunos espectadores según sus preferencias estético-plásticas, y/o lampareados, o sea, enceguecidos, cada vez que su desempeño les impuso ubicarse a un metro o menos de los recursos lumínicos descritos. cuerpo1

Este encuentro fue de menos a más en cuanto a la complejidad temática y exigencia técnica de las interpretaciones, sobresaliendo al final una o dos actuaciones protagónicas. En la primera parte fue frecuente la inspiración infantil y la recreación lúdica con una gestualidad corporal pertinente, sin más intención dancística aparente que el gozo del movimiento, y la armonía y la congruencia del desempeño grupal. No se pasó por alto el tino temático mediante el vestuario y las caracterizaciones. Fue una constante, más allá de la primera parte, la conclusión de cada obra con la salida, es decir, el final no ocurría dentro del foro, cuando lo habitual es irse a oscuros y/o con la inmovilidad  de los intérpretes. También, como sello UAQ, fue notorio la predominancia del trabajo en el piso. Eché de menos cargadas, saltos, giros, extensiones, arabesques. La acrobacia y exaltación técnica quedó en la flexibilidad de un par de intérpretes. La expresividad dramática fue muy perceptible y creciente después del intermedio, terminando, atinadamente, como recurso culminante de la función. Cabría encajar en el contexto funerario de finales de octubre y principios de noviembre las tramas terroríficas un tanto atemperadas y fantásticamente animadas desde una gestación onírica. Este manejo en por lo menos un par de obras me parecieron los mejor logrados como dramaturgia expuesta dancísticamente.

La recreación de un encuentro deportivo, que por el trazo de la cancha, pintaba para futbol o casi, derivó en un encuentro destacando la civilidad normada, quizá el despojamiento de los uniformes significó el rompimiento de la reglamentariedad y el desbarajuste destructor, probablemente implicando que la convivencia por nosotros mismos poco se nos da y debemos atenernos a mandatos y supervisiones externas. Pero esta traducción quizá resulte obsequiosa y en realidad no sea tan simplista, pues el enfrentamiento sugerido inicialmente mediante el simbolismo genérico de los colores queda con un atinado engaño que no tiene una continuidad en la trama. cuerpo2

Una revisión de la secuela de significaciones que subsane rupturas en una coreografía que de entrada suscita expectación, empieza a sorprender, pero decae en un intento de aleccionamiento un tanto consabido del homo homini lupus, pudiendo desembocar en una terminación más satisfactoria y gratificante. En la línea de lo sorpresivo ¿qué tal que no haya vencidos ni derrotados? Que el triunfo o victoria del esmero y el empeño sea el de una cualidad o virtud más que de sus actores.

Las posibilidades de crecimiento del programa “Cuerpo creador” se antojan innegables con una depuración de la primera parte en cuanto prescindir de un par de coreografías que parecen un tanto reiterativas o demasiado coincidentes en su trama lúdica, y/o presentadas con un desarrollo muy básico. En la segunda parte los trabajos maléfico-fantásticos darían un fuerte cierre climático. Pero sobre todo, en un escenario más ad hoc; intérpretes, creadores y espectadores bien lo merecen y seguramente mucho lo agradecerían.

 

Commentarios:

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar

MAS "ESPECTADOR"

La seducción del prestigio

La seducción del prestigio
¿Qué torcido personaje interpretará ahora Jorge Maldonado? Desde el repugnante violador que no soporta y apaga la mirada de la violada mientras la ultraja en “Lomas de Poleo”, del dramaturgo juarense Edeberto Galindo, recuerdo a este actor como atinadamente especializado en la inter

El absurdo como definición

El absurdo como definición
Este ESPECTADOR entregó cuarenta y nueve colaboraciones en 2014 para dar cuenta del teatro y la danza contemporánea en Santiago de Querétaro, sin tiempo ni espacio para una revisión panorámica, como pudimos ver particularmente en los programas periodísticos televisivos. Hasta la últ

Juguear al teatro

Juguear al teatro
Recuerdo un niñote adulto simpático, enternecedor y aterrador, muy convincente como niño, no obstante su gigantesca talla, por su muy verosímil comportamiento y sentimientos infantiles. El descomunal tamaño le venía muy bien al personaje pues se trataba de ”El ogrito”, de Susanne

Maduracion y embarnecimiento

 Maduracion y embarnecimiento
Un juez que anda haciendo fechorías al amparo de su investidura. ¿Dónde ocurre tal falta de respeto al cargo? Un juez retrasa caprichosamente la impartición de justicia. ¿Dónde es eso? Un juez selecciona convenencieramente a los declarantes. ¿Dónde está ese juzgado? Un juez intimi

Tráemelas a mí… como tu abuela

Tráemelas a mí… como tu abuela
Llega un momento en que parece solo resta una cosa por hacer: morir. No obstante su nada inesperado acaecimiento la sensación de vacío, de pérdida, de irreparabilidad, de inermidad ante el inefable paso del tiempo son sensaciones que nos abrazan, extrayéndonos la nostalgia como consuel

MAS QUE VER

“eCD4-lg”: la cura para el SIDA

Un grupo de científicos estadounidenses asegura que ha creado una vacuna que podría comb

Leer más
La saga “Crepúsculo” podría regresar a la pantalla

Han pasado cuatro años desde el estreno de la última entrega de la franquicia, “La sag

28-09-2016
Leer más
La “Generación Y” y el nuevo estilo de vida

La generación del milenio, es decir, la manera en como se le llama a las personas nacidas

16-05-2016
Leer más

EVENTOS PARA HOY

¿QUE HAY EN EL CINE?

RAZA EN FACEBOOK

Encuesta

¿QUE TIPO DE PERSONALIDAD TIENES?