Disparidades

Jueves, 28 de Febrero de 2019 00:00 Oscar Salas ECLÉCTICA - El Espectador
Imprimir PDF

Disparidades

Quizá con un razonamiento o entendimiento más o menos cuadrado o acartonado espero entre los títulos de las obras de teatro y su desplegamiento escénico una coincidencia, congruencia o consecuencia, y esto no lo he encontrado ni advertido medianamente en la renovación de la cartelera de Arteatral CUT con dos estrenos, durante febrero, en El Jacalón: “Aberración suspicaz” e “Instrucciones para usar minifalda”, según el orden en que he presenciado las funciones. El primer título, sin conocer ningún contenido, se antoja muy inasible, poco aterrizable. Sin ningún diccionario mediante una aberración me lleva a presuponer algo sumamente disgustante, revulsivo, por contrariar, con suma agudeza o intensidad, la naturaleza o propósito de una persona, cosa o concepto. Continuando mis definiciones o esclarecimientos a partir de experiencias de vida, principalmente, que incluyen lecturas, suspicaz es aquello que sospecho, intuyo. (Me resisto al cotejo con el diccionario de la RAE.) aberracion1

El segundo título requiere muy poca elucubración, sin dejar de alentar la imaginación gozosa y diletante, que hace pensar en cierta graciosidad y picardía, cierto doble sentido humorístico-sociológico, puntilloso y de hondura metafórica dado que lo firma Enrique Olmos de Ita (Apan, Hidalgo,1984), pues incluso avisa que se ocupará del acoso laboral, piropos incómodos y comentarios desagradables. Aunque esto último lo he leído al escribir las presentes líneas y me parece desalentador por saturación mediática; no descarto al respecto también un rebasamiento feminista que descalifica y combate al piropo sin calificativos ni apellidos simplemente como una manifestación de poder. Es decir: llover sobre mojado, denunciar lo sobredenunciado; y la presentación de la trama, en efecto, incurre en la previsible reincidencia fastidiosa. (Dados los pobres resultados de la denuncia valdría la pena considerar acciones más contundentes… y hasta belicosas.) La única propuesta con tintes de originalidad está en la sobredotación de cualidades progresistas al tornillo. Lamentable y lastimosamente, sin ninguna consulta enciclopédica, tan maravillosas propiedades de este artilugio caen en el descrédito como cimiento civilizatorio tan solo recordando las Siete Maravillas del Mundo Antiguo, las edificaciones precolombinas en Tenochtitlan, Montalbán, de la cultura maya más allá de la península yucateca, y parar finalmente en Machu Picchu. (Tendría que haber escogido un artefacto más primitivo: el cordel para unir piezas, por ejemplo, o su ancestro en la misma intención; u otras cualidades no tan fundamentales para una invención de tan variadísimas aplicaciones y manufacturas.) Por otra parte, la minifalda bien gracias, aunque no la echaría tan de menos si el texto ahondara o desarrollara algunos apuntes acerca de la cosificación del cuerpo femenino como cuando señala el uso de los hombros descubiertos o el ángulo entre la espalda y las nalgas. Considerando que en un texto literario como lo es el dramático es más importante lo verosímil que lo verdadero, algo se le podría haber inventado a las condiciones laborales de la boletara del metro para que no resultaran tan meramente descriptivas-denunciativas hasta en la desaparición burocrática del jefe abusador; su desvelamiento como molestador anónimo daría para un apunte de sagacidad y no meramente la narración del descubrimiento. La exaltación de la denuncia está muy de aleccionamiento cívico por parte de autoridades de seguridad pública. Una primera conclusión muy gruesa: demasiada capacidad y competencia histriónica para tan poca miga dramática, o ¿falta de dramaturgia en la dirección escénica? aberracion2

En cuanto a la demasía, otro tanto iría para “Aberración suspicaz”: las capacidades y cualidades interpretativas las vi por encima de las posibilidades de los textos de Carlos Solórzano (6 de mayo 1919, San Marcos, Guatemala – 30 de marzo, 2011, México) pesentados: “Cruce de vías”, “Mea culpa” y “El zapato”. Cabe la excepción para el segundo por el trocamiento de los roles: el confesor que le solicita al feligrés le reciba su confesión por haberles fallado a los fieles en la confianza depositada en él. La motivación del juez para acercarse al confesionario a partir de una valoración que hace de sus sentencias también atrapa al espectador, o sea, el juez se enjuicia y se somete a juicio, o por lo menos lo intenta antes del enroque a instancias del clérigo. La intensidad dramática de esta pieza amerita en sí misma la función, no obstante el reduccionismo escénico circunscrito a un área lumínica además de la competencia interpretativa y recursos personales de actuación de Andrés Esquivel como el juez y Eduardo Gallegos como el confesor. La trama de la tercera me resultó harto abstracta. Si la consigna para Enrique Aguado Chávez es presentarnos un desquiciado desquiciante encarnando al guarda vías en “Cruce de vías”, cumple a cabalidad.

 

Commentarios:

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar

MAS "ESPECTADOR"

Un crecimiento para el Cuerpo Creador

Un crecimiento para el Cuerpo Creador
Al cuadrilátero erigido en el Centro Cultural La vía desde su debut le he visto inspiración y vocación en las artes marciales más que en las escénicas, y el sábado 27 de octubre el programa “Cuerpo Creador” me reafirmó en esta apreciación y convicción. Consecuentemente quien

El sortilegio de las segundas veces

El sortilegio de las segundas veces
Mi perplejidad por el 2 no cesa, y no porque el próximo preciso, según encuestas, amañadas o no, mantendrá a Querétaro pintado de rojo --por lo menos no habrá despilfarro en repintar todo--, abordará el tema de arte y cultura el miércoles 22 de abril. Acepté la invitación enviada

Ficcion verdadera, engaño asustado

Ficcion verdadera, engaño asustado
Hay un cambio en la gestión teatral cuya sensatez es tan obvia que lo hace imperceptible, pero resulta muy apreciable: la constitución del repertorio. Por años muchos grupos queretanos estrenaban un montaje y después de la primera temporada ese trabajo pasaba a reafirmar la efemeridad

La primera impresión de Leonardo Cabrera

La primera impresión de Leonardo Cabrera
La buena impresión de la primera vez es capital, por esta razón, desde que vi a Leonardo Cabrera como el profesor, en “La lección”, de Eugene Ionesco, varios han sido los personajes que he visto cobrar atinada vida gracias a su responsable entrega y capacidad histriónica. Desde que

Ideal mortal; aspiracion vital; espacio banal: Antigona

Ideal mortal; aspiracion vital; espacio banal: Antigona
Un director más, Fabián Verdín, que sucumbe a la tentación por la arquitectura de la Facultad de Filosofía, sin incorporarla a la significación de la puesta en escena. El primer atractivo de Antígona, descartada la autoría del reconocido griego Sófocles sustituida por la del recre

Casi tan brutal como la brutalidad

Casi tan brutal como la brutalidad
Desde la jocosidad pensé que las actrices Dulce Arana y Blanca Tejeida se habían quedado ensangrentadas, si no sedientas de sangre, sí deseosas de continuar dándose gusto con la hemoglobina, iniciado a partir de Rojo pasión, rojo sangre. Tal sentimiento recibió un brutal portazo en E

MAS QUE VER

Legendary anuncia una primera película Pokémon, “Detective Pikachu”

Ya es oficial lo que The Hollywood Reporter adelantó en exclusiva el pasado mes de abril:

22-07-2016
Leer más
Magnolias de Acero

Queridos lectores, se acerca el fin de este año y con ello mi última colaboración del 2

Leer más
Rosario Dawson será Claire Temple en Luke Cage

Las cuatro series fruto del acuerdo entre Marvel y Netflix tienen un person

25-07-2016
Leer más

EVENTOS PARA HOY

¿QUE HAY EN EL CINE?

RAZA EN FACEBOOK

Encuesta

¿QUE TIPO DE PERSONALIDAD TIENES?