¡Sea la comedia! Identidad teatral queretana

Jueves, 11 de Julio de 2019 00:00 Oscar Salas ECLÉCTICA - El Espectador
Imprimir PDF

¡Sea la comedia! Identidad teatral queretana

Con prejuicios tan cómodos como cuestionar la trayectoria desconocida y la procedencia formativa de sus elencos, hasta muy recientemente le he dado la vuelta al Corral de Comedias, tan identitario de Querétaro que durante muchos años figuró en las guías turísticas a la par con El acueducto o Los arcos, o el templo de La Cruz y su árbol con espinas haciendo cruces, o los concheros, o el templo de Teresitas como última prisión de Maximiliano, o el Cerro de las campanas, o sus patios barrocos de San Agustín y el antiguo colegio de jesuitas.

Su codicia comercial culminada, por ejemplo, con “Se casó Tacho con Tencha la del ocho”, o título similar, chorreando chocarrería, la concesión del chiste por la chistosada, fue la puntilla para mi alejamiento de la troupe familiar hará quizá quince años. Una o dos veces, diez años ha, en el Mesón de los Cómicos de la Legua, celebrando aniversarios teatreros universitarios, sobresalía Diego Rabell cantando y tocando la guitarra. Durante ese lapso aprendí a admirar a la compañía decana próxima a festejar sesenta años de edad en la primera semana de septiembre. Al tiempo atestiguaba la formación interpretativa de jóvenes actores y actrices algunos/as, ahora ya cuarenteando, copando los escenarios locales y de kilómetros a la redonda, en radios extensísimos hasta los confines de la América hispanohablante. Los vi desde antes que la carrera tuviera nivel Técnico Superior y la escuela de Bellas Artes fuera Facultad. Entre todos esos artistas no figuraron Diego Rabell, Josefina Goyeneche ni César Arreola. Tampoco, por ejemplo, las hermanas Corral Campusano –Penélope y Patricia–, Víctor Mendoza, los hermanos Murillo Soto –Wilfrido y Patricia–, Carlos Galván, Laura Martínez, Déborah Cepeda, las hermanas Trejo –Marcia y Nora–, Irene Basaldúa, María Rosa Luna, y un largo etcétera que ha honrado los repartos de los Cómicos de la Legua. Tanto FBA-UAQ me ha obnubilado. amigos1

El Corral de Comedias, como espacio y cada vez más como empresa, ha dado cabida a producciones ajenas a las familiares. Fue el caso, en memoria incierta, de “¿Quiere usted concursar?”, del dramaturgo guanajuatense Antonio González Caballero, con el grupo Galatsia, todavía encabezado por Enrique Guillén y Alejandra Segovia. En 2019 el grupo Teatro Clandestino ha hecho por lo menos una breve temporada, y al momento de este tecleo transcurre la dominical del grupo Barón Negro con “Hikari”, con dirección y actuaciones de cuatro exFBA-UAQ de otras tantas diferentes promociones.

La capacidad promocional de Luis Rabell –integrante de la segunda generación teatrera–, aunada a ese algo-está-cambiando-en-el-Corral de Comedias, me puso delante de “Amigos hasta la muerte”, del dramaturgo pontevedrés Javier Veiga Rubirosa. Dirige y actúa Diego Rabell –el prejuicio se sostiene–, aparece Ángel, interpretado por Diego Rabell –mmm–. Inicio intempestivo, abrupto. Muy pronto entra María. Estamos ante una pareja que ha dejado de funcionar. A Ángel lo encendería cualquier pretexto, un nosotros, o una expresión inclusiva de ella, le viene al dedillo sobre todo porque implica una copropiedad extinta del establecimiento comercial donde transcurre la trama de estos amigos. Cualquier mueca sirve para enzarzarse, a pesar de la renuencia de ella. El triángulo se sobre lleva con regular civilidad: la infidelidad conyugal casi no lleva la sangre al río, apenas una lámpara apagada u ojo-de-cotorra; pero sucede que el triángulo deberá echar mano de una amistosa infidelidad. Mientras transcurre la primera parte estorba la celeridad de algunos parlamentos; sobresale la calidad vocal de Goyeneche; Rabell luce constantemente la marca de la casa: expansión de párpados y movimiento ocular como principal recurso de gestualidad que me remitió a los comediantes Polo Ortín, sin dejar muy de lado a Óscar Ortiz de Pinedo (papá) ni a Pompín Iglesias. Nacho contrasta como un desparpajado cínico, hasta simpático, diríase que se trata de un buen facha. Hacia el final de esta parte estamos concitados por la pareja desavenida a la solidaridad en torno a la fatalidad terminal que se cierne sobre el amigo común: la amistad en la cumbre de una lealtad que pasa página a la pulida cornamenta, total equilibrio del triángulo. amigos2

Tras el intermedio cambio de sillas, gran vuelta de tuerca: la infidelidad de Nacho es requerida por la menguante María para aprovechar la fertilidad a cuya fructificación Ángel está impedido. Nota de modernidad: vemos una decisión de pareja que interfiere en su intimidad; en la masculinidad y el machismo de Ángel; el ánimo del apartamiento del goce erótico en aras de la funcionalidad; una disponibilidad instrumental que intenta superar agravios y que sin embargo es posible que los renueve. Apriete de la vuelta de tuerca: por indicación póstuma, Ángel y Nacho asumen la paternidad de la neonata en condición de amante y amorosa pareja. Nueva nota de modernidad: la contradicción de la familia-natural que ni la vida misma respeta. No es posible pasar por alto el manido recurso de un diagnóstico médico equivocado, pero la intensidad y la hondura de la trama le pasan por encima muy airosas. El manejo de un video para que María salga de paseo y de la obra despidiéndose, cambiando de escenario, es una joya de la mezcla de recursos escénicos entre los bi y los tridimensionales. La satisfacción de su postrer antojo es un remate cómicamente cargado de gracia y ternura para no dejar de contravenir convenciones y tradiciones que son bien pasadas a la báscula de la revisión y la reconstrucción.

“Amigos hasta la muerte” nos la queda a deber pues es clara la reafirmación y la prolongación de la vida, la de la tercera queretana generación Rabell en el Corral de Comedias.

 

Commentarios:

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar

MAS "ESPECTADOR"

De pininos, exitos y lecciones

De pininos, exitos y lecciones
Como en la Fiesta Brava, desde la entrada del toro a la arena se intuye el trazo de una faena. Desde el primer momento de brillante luminosidad El habitante, muy arriba y al centro del escenario, sin misterios de sombras ni perfilamiento de siluetas, captura la atención. Nada fácil reten

Un viaje no tan superficial

Un viaje no tan superficial
Hay textos dramáticos que tanto se paran por sí solos que con dejarlos ser mucho se acierta, tal es el caso de Viaje superficial, de Jorge Ibargüengoitia, por lo que resulta muy arriesgado recargarlo con intentos de comicidad o graciosidad, cuando está muy bien dotado de humorismo. El

Cotidianidad masacrante

Cotidianidad masacrante
Los mamotretos referenciales dan cuenta del dramaturgo Eugène Ionesco con notas y descripciones como las siguientes, además de ubicarlo en los inicios del Teatro del absurdo: a) sus textos destacan la impotencia del lenguaje como recurso comunicativo, y la incapacidad del hombre para con

Conocer, o no conocer

Conocer, o no conocer
Beneficiario y víctima del conocimiento, disfruto y sufro dos puestas en escena en extremo disímbolas: Romeo y Julieta, del dramaturgo inglés isabelino William Shakespeare y Licor de lete o el caso de las aguas del olvido, del dramaturgo argentino radicado en México Martín López Brie

MAS QUE VER

Las ciudades mas inteligentes del mundo

¿Qué convierte a una ciudad en "inteligente"? Junto a conocidos factores como las tecnol

30-01-2015
Leer más
Desarrollan algoritmo para calcular la edad de un individuo

Por más que uno se esfuerce en el gimnasio, se torture con dietas o dilapide una fortuna

Leer más
Desarrollan metodo genetico para eliminar al VIH del ADN

Un grupo internacional de genetistas ha aprendido a eliminar los fragmentos de ADN de viru

Leer más

EVENTOS PARA HOY

¿QUE HAY EN EL CINE?

RAZA EN FACEBOOK

Encuesta

¿QUE TIPO DE PERSONALIDAD TIENES?