Fijaciones creativas

Jueves, 15 de Agosto de 2019 00:00 Oscar Salas ECLÉCTICA - El Espectador
Imprimir PDF

Fijaciones creativas

Con “Cuarteto de pasiones” empecé a conocer la manifestación que con mayor certitud ahora puedo señalar como fijaciones temáticas, estéticas y creativas en el despliegue artístico de Javier Velázquez Jiménez. Una década atrás ya aparecía en la dramaturgia del susodicho la enigmática personalidad de Carmen Mondragón, proyectada con la ídem encarnación y actuación de una jovensísima Rominna Reynoso. Solo enigmáticamente bella y esplendorosa resultaba la proyección de una inocencia candorosa, agresiva, altiva, indiferente y con plena conciencia para atolondrar y apasionar. ¡Cuánto enigmatismo tan solo con una presencia un tanto intermitente! Un pero: la falta del intenso verdor en la mirada. Ni siquiera Reynoso es perfecta en toda ocasión.

En el mismo atiborrado e incómodo espacio alternativo universitario que llevaba el nombre, dada su condición de benefactor, del ingeniero Bernardo Quintana Arrioja resultaba imperdible, por la finura de una belleza un tanto exótica, la incipiente actriz Luz Zavala plena de vitalidad y organicidad aunque llevaba personajes sin nombre integrando grupos humanos, colectivos callejeros, masas populares. volcanicas1

En “Volcánicas” reaparece la musa y modelo del fotógrafo estadounidense Edward Weston y una fila de artistas de la plástica encabezada por Gerardo Murillo, más conocido como Dr. Atl. Esta vez sí hay verdor en la mirada por parte de Natalia Gracia. Poco es aludida Mondragón pues su renombre ha quedado fincado en el que le dio el paisajista de los volcanes: Nahui Ollín, mismo que tomó por título su biógrafa Adriana Malvido, periodista cultural. El verdor se despliega en la escasa y transparente totalidad que cubre a la demente que tanto enloqueció en su pródiga y prolongada existencia, arrollada y arrullada por un vértigo poético y cromático. Desconozco cuántas y cuáles han sido las reapariciones de Zavala a instancias de J. Velázquez, pero bien retengo la puesta en escena en el Teatro de la Ciudad de “Erótica marina” (http://www.raza.com.mx/eclectica/el-espectador/750-polifonia-amorotica). La actriz no llevaba personaje, pero sin ella indudablemente no hubiera existido tal montaje. La casi enésima versificación dramatúrgica del autor guanajuatense a partir del relato paciano “Mi vida con la ola”, cada vez mejor condimentado con poesía erótico-amorosa, incluso en prosa como el texto conocido como ‘Tu boca’ de la “Rayuela” de Julio Cortázar, ocupó muy acertadamente esa descomunal cajota donde tantas escenificaciones teatrales se pierden en la lejanía de la inadecuada isóptica de la antigua sala de proyecciones cinematográficas. La morena tersura y finura de Zavala muy bien lució cuando la medio ocultó la contrastante alba sábana. volcanicas2

Como ‘volcánica’, la actriz egresada de la FBA-UAQ como N. Gracia, carece de la luminosidad esmeralda de Lupe Marín, pero esa enorme boca escarlata bien parece sacada del retrato que le hizo uno de los tantos pintores para quienes posó, pero en este caso su esposo, comunista que al caso pasó por el altar católico, el sapo muralista, Diego Rivero. Vuelve Zavala a desplegar belleza y organicidad femenina para darnos el fuego y furia de la indómita jalisciense. ¡Cuánta elegancia y delicadeza en el esmerado arreglo de la frondosa cabellera azabache! Cual preciada pieza montada y preservada cuidadosamente en un cabezote.

No entran en estas fijaciones creativas la mecenas Antonieta Rivas Mercado ni la pintora figurativa Leonor Carrington, aquí también incendiarias oculares, tampoco sus intérpretes, Paola Medina y Julieta Márquez, respectivamente, ésta con sólida trayectoria actoral no tan solo en Querétaro, pero sí desde aquí. Pero no ajenas a fijaciones más amplias por parte de Velázquez, por ejemplo la poesía como elemento comunicante, amalgamador y dotador de cohesión a cuatro vidas y trascendencias femeninas concurrentes en un punto geográfico: la capital de la república mexicana. Además concurrentes en una época, pero con una presencia protagónica, no obstante ésta cuánto aparece definida, para bien y para mal, por relaciones e intervenciones masculinas; aunque siguiendo a “Volcánicas” para mal y para peor, pudiendo aventurar que los hombres que estuvieron y se cruzaron por las vidas de Rivas Mercado, Carrington, Marín y Ollín (Mondragón) no estuvieron a la altura de sus cualidades, sus capacidades, sus virtudes y sus demandas no obstante el peso y valor intelectual que la Historia ---seguramente escrita y propagada por hombres--- le ha atribuido a José Vasconcelos, Diego Rivera, Jorge Cuesta, Gerardo Murillo y contemporáneos ---sin faltar advenedizos y meritorios--- de tertulias, de desafíos y desfiguros. Individuos que sencillamente carecieron de formación y recursos para concebirlas en un plano de igualdad; para siquiera molestarse en comprenderlas, apoyarlas y alentarlas, antes al contrario. Las vidas de estos hombres habrían seguramente resultado empobrecidas con las ausencias de estas mujeres sin que sus biografías resultasen alteradas. volcanica3

El par de pinceladas francesas acreditadas perfectamente en las erupciones del primero y cuarto volcán alcanzan un lienzo visto casi treinta años atrás en el Teatrino de la exPrepa Centro, cuando J. Velázquez recreó la bohemia francesa alentado e inspirado por la imprescindible presencia cabaretera de Toulouse Lautrec y las notas musicales de Ricardo Leal Velasco tecleadas en su acordeón.

Las fijaciones de Javier Velázquez Jiménez no lo encierran ni agotan, porque no se repite, sino que a partir de ellas, cuando las retoma, crea y recrea. Por otra parte, a no dudar, la materia o el contenido de éstas vale per se. De aquí vendría otro mérito: singularizarse acreditando un tema o material tan acreditable y acreditado: no ser un tomo más en una biblioteca.

Para conocer estas cuatro erupciones el autor propone un viaje, y así convierte en volcán el escenario alternativo de La Chimenea, en la vieja estación queretana del ferrocarril. Para emprender viajes dramatúrgicos este centenario espacio ya resulta otra fijación. ¿Es un ejemplo del condicionamiento de la creatividad por la geografía, en este caso la obra civil? En otras palabras, este recurso viajero es un tanto manido, pero no estorba, como sí lo hace la incompetencia, o desinterés, del capitán de Navíos Teatro por el orden para acceder a la sala. Digamos que la disciplina carece de bohemia.

La duración volcánica podría cansar, pero cada erupción tiene una intensidad y orientación que las dota de una adecuada diferenciación, con características que llevan esos ocho ojos por miradas que poco fatigan.

 

Commentarios:

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar

MAS "ESPECTADOR"

La magia del realismo de Elena Garro

La magia del realismo de Elena Garro
  Continúa Elena Garro, la autora poblana, bien amada, admirada y mejor puesta en el escenario queretano. Figura en las andanzas de los Cómicos de la Legua cuando la compañía universitaria, con el montaje de “La mudanza”, representó a Querétaro en la Muestra Nacional de Tea

Simpáticamente desvergonzada

Simpáticamente desvergonzada
El búcaro no es un bicho, ni un estado de ánimo, tampoco un compañero de juego inventado por un niño en su lúdica y aislada soledad. Vencido el ánimo adivinatorio, esta ignorancia genera el atractivo del misterio para acercarse a conocer “El búcaro azul”, de Hernán Galindo, en

El sortilegio de las segundas veces

El sortilegio de las segundas veces
Mi perplejidad por el 2 no cesa, y no porque el próximo preciso, según encuestas, amañadas o no, mantendrá a Querétaro pintado de rojo --por lo menos no habrá despilfarro en repintar todo--, abordará el tema de arte y cultura el miércoles 22 de abril. Acepté la invitación enviada

Referentes memorables

 Referentes memorables
  Muy entrañable me resulta “El árbol”, de Elena Garro y esto viene a cuento con la adaptación de Omar Alain Rodrigo que ha estrenado el grupo Espektros el viernes 4 de marzo en el Museo de la Ciudad. Con esta obra tuve feliz noticia de cuatro artistas muy de tomar nota. La p

Cotidianidad masacrante

Cotidianidad masacrante
Los mamotretos referenciales dan cuenta del dramaturgo Eugène Ionesco con notas y descripciones como las siguientes, además de ubicarlo en los inicios del Teatro del absurdo: a) sus textos destacan la impotencia del lenguaje como recurso comunicativo, y la incapacidad del hombre para con

La dramaturgia privada

La dramaturgia privada
Sin empeño exhaustivo vienen fácilmente a mi memoria los nombres de Jéssica Zermeño, Franco Vega, los grupos Barón Negro, Integrartes, y Teatro Gesto, sin desechar la pertinencia de apuntar autores que han carecido de continuidad o quizá ya no reincidan. Asemejados todos por estar en

MAS QUE VER

Aumentan los casos de exorcismos y brujería en Inglaterra

La policía metropolitana de Gran Bretaña ha informado de un aumento en el número de cas

Leer más
La vida atemporal de la muerte

Dejamos de contar el tiempo cuando el tiempo deja de contar para nosotros, ni en horas, ni

Leer más
Alemanes consideran microchips de identificación, amenaza para su privacidad

  En Alemania, arrestan a un hombre por destruir el microchip de identificación de su

Leer más

EVENTOS PARA HOY

¿QUE HAY EN EL CINE?

RAZA EN FACEBOOK

Encuesta

¿QUE TIPO DE PERSONALIDAD TIENES?