Error
  • insufficient image data in file `/home/razacom/public_html/cache/preview/7bb2ca171501b9a377c036bece77ad7a.jpg' @ error/jpeg.c/ReadJPEGImage/1156

Agitador Memorioso

Miércoles, 03 de Julio de 2019 18:00 Oscar Salas ECLÉCTICA - El Espectador
Imprimir PDF
insufficient image data in file `/home/razacom/public_html/cache/preview/7bb2ca171501b9a377c036bece77ad7a.jpg' @ error/jpeg.c/ReadJPEGImage/1156

Agitador Memorioso

¿Cuál es el fichero cerebral para el archivado de los recuerdos? ¿De cuántos ignora uno su existencia hasta el preciso momento en que son? Con su regular cajota de Huevo San Juan a manera de valija en lugar de la de jabón Roma o Tepeyac el personaje me remite a los viajantes pueblerinos usuarios de corridas de paso en autobuses sin WC que parecen consumir leña en lugar de derivados del petróleo. El recién llegado al escenario del teatrino del Patio Morisco algo tiene de citadino con cierto alejamiento de esa masa anónima señalada como pelusa (con involuntaria alusión a Diego Maradona) o chusma: la cuerda con que ha amarrado su equipaje no es de ixtle sino de plástico; tampoco trae cachucha de beisbolista; no viste sudadera ni camiseta con letreros en inglés; su calzado no es de hule ni de plástico, sino zapatos rojos, no menos gastados que los rotos pantalones dentro del disimulo de una moda rebelde y contestataria, en armonía con el resto del arreglo y sus modos despojados de rigidez e inhibición que ni pintados para estilista o modisto provocan el recuerdo de Jaimito  –según el actor Sotero Castrejón–   en “Sensacional de maricones”, de Luis Enrique Gutiérrez Ortiz Monasterio, montada y estrenada por Leonardo Kosta en el auditorio del Museo de la Ciudad,  sobre todo cuando decide, en pos de las luminarias, abandonar el interior de la bella república mexicana  –réproba y calumniosa–  para atracar, o sea arribar, no tracalear o robar,  en la gran capital  –océano de prósperas oportunidades–   puesto a mostrar su valía sobre todo cuando se tienen sobrados méritos y aspiraciones para ser alguien  –empezando por chalán de millonario–.   agitador1

El personaje que sueña, se ilusiona, con transformarse o interpretar a su ídola: Chelmor Mun, la retrotrae a escena a través de la rememoración infantil, hogareña, escolar, laboral. Dentro de las tres últimas en situación de inferioridad, sometimiento y/o sobajamiento; queda particularmente subrayado el padecer o afrontar un ánimo de ser coartado en sus iniciativas un tanto estrafalarias para la generalidad de quienes constituyen su entorno: clara metáfora de la existencia artística, y de paso la innovadora o de plano trasgresora, sin ser necesariamente agresiva. Esta recordación constituye en gran parte la trama de “Chelmor Mun”; la ilación memorística, un tanto desbarajustada y absurda, me hizo recordar al Macario de “El llano en llamas”, de Juan Rulfo, que incluso no carece del regodeo sensual con rasgos grotescos, arriesgando un asomo a la vulgaridad.

agitador2 En la narración y exposición de la trama el actor Ernesto Galán vierte e invierte una amplia gama de recursos interpretativos convenciéndonos de su honestidad, sinceridad y enorme aprecio y respeto por el Teatro. Indudablemente es muy notorio un persistente entrenamiento corporal, y no por la copiosa sudoración: se sostiene firmemente en cuclillas en varios momentos, de igual manera posturas que requieren y demanda equilibrio; la fuerza de las pisadas en diferentes pasos; las lagartijas sin sofocamiento en la emisión de los parlamentos. La sonoridad de su voz al cantar también resulta agradable.  El manejo del trazo escénico es diverso, poco común, arriesgado, y con llamativa seguridad: el vuelo y los giros del sillón de escritorio arrebata el aliento como lo haría un/a funambulista bajo carpa circense. La algarabía infantil es recreada con acertada locuacidad mediante un sorprendente y atrevido revuelo de canicas y de sus caprichosas denominaciones según épocas y geografías, trasgrediendo el espacio de la representación, varias veces traspasado. Otra evocación sobreviene con la breve ejecución del acordeón con dos piezas reconocibles, no tanto por lenta y plana “Luna mágica” que remite a la delicada y sentimental entonación de Rocío Banquells, a quien le llegaron a reconocer la mejor interpretación, en español, de la ópera “Evita”, aún sobre la de la madrileña Paloma San Basilio, más difundida y celebrada. Por el timbre y la ausencia castiza, me quedo con la interpretación de la regiomontana.

La sugerencia onírica mediante humo  –tan reprobado por el maestro Ludwik Margules al decir del director escénico Uriel Bravo–, además del manejo inicial de sombras y la interlocución con una voz en off presente mediante una bocina portátil introducida por el personaje sin nombre, resulta muy sutil para abrir la puerta a la desordenada realidad de cualquier fantasía ofrecida con grata verosimilitud.

No entendí el crédito en el programa de mano al trabajo de video que nunca vi el miércoles 3 de julio, más comprensible como un desvarío lisérgico por parte de Escénica pulque y peyote, A.C. con la complicidad de Miscelánea Teatro.

 

{gallery}galerias/espectador040719{/gallery}

Commentarios:

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar

MAS "ESPECTADOR"

Los promisorios

Los promisorios
En la segunda fecha de su programación logré conocer “Marat-Sade”, de Peter Weis, presentada por los alumnos del cuarto semestre de la licenciatura en Artes Escénicas, con terminación en Actuación. En el aula donde toman clases con, por ejemplo el maestro Manuel Puente Villa, mism

Evas abiertas

Evas abiertas
Ese elenco era para verse haciendo cualquier cosa, la obra poco me importó. Semejante reparto difícilmente nadie lo vuelve a reunir jamás, expresé en Espacio Cultural de Radio UAQ. Se trataba, según la comunicación del autor y director, de: Lulú Menéndez, Rubí Cervantes, Rommina R

De tramas y caracterizaciones

De tramas y caracterizaciones
Hay admiración previa por su belleza, gracia, simpatía y capacidad histriónica a partir apenas de dos actuaciones. En otras tantas, sus participaciones secundarias, por tal las paso por alto. Tan apreciables prendas de Marianne Atilano Molinar no resultan las idóneas para darle, sobre

Festivalismo

Festivalismo
Dos manifestaciones lo han mantenido sino atado, sí ligado a la cordura: la poesía y la música ahora apellidada culta porque clásica, se dice y explica, es cualquiera que permanece con probada perdurabilidad. En cualquier plática y alegato no extraña que suelte no versos sino estrofa

Humor Social

Humor Social
Muy difícil concebir que vayan de la mano el humor en Mutis, Compañía Teatral. La trayectoria, superior a una década del grupo artístico fundado y dirigido por José Luis Álvarez Hidalgo, en la línea de proponer el cuestionamiento de condiciones sociales y/o la reflexión existencia

Esperando casi una saga

Esperando casi una saga
  La simplicidad de los parlamentos, su brevedad, la disconexión que dificulta deducir congruencia para seguir un diálogo progresivo, y el consecuente e inversamente llevar a una exasperante y sofocante monotonía hacen de “Esperando a Godot” una obra cuyo montaje suscita curio

MAS QUE VER

“Proyecto Lázaro” - La sin llegada de Gil

No se me ocurre nada más oportunista que recurrir a la comparación entre “Proyecto Lá

Leer más
El sistema solar explicado en un mapa del metro

Para viajar por el espacio se necesita mucho combustible y un par de potentes motores. Es

Leer más
Una sola religion para el mundo… ¿lograran crear la “ONU Espiritual”?

Desde hace algún tiempo, podemos ver como el poder de decisión político y económico, l

03-07-2016
Leer más

EVENTOS PARA HOY

¿QUE HAY EN EL CINE?

RAZA EN FACEBOOK

Encuesta

¿QUE TIPO DE PERSONALIDAD TIENES?